Edgar Canet ha superado con nota la primera parte de la etapa maratón, una jornada en la que ha tenido que enfrentarse a un enlace inicial de 64 kilómetros y a 417 kilómetros de especial. Todo ello para llegar sano y salvo a un campamento en el que pernoctará solo en el vivac, sin su equipo de asistencia y en condiciones minimalistas (tienda, colchón, edredón, comida) en la que no dispone del stock de piezas habitual para cualquier posible reparación.
Han sido muchos los desafíos a los que ha tenido que enfrentarse el piloto de KTM Factory Racing: cañones arenosos, mesetas pedregosas, tramos rápidos, pasajes sinuosos, zonas rocosas y una navegación en ocasiones muy complicada.
Con todo, Canet ha demostrado una excelente aclimatación a la carrera gestionando en todo momento su KTM 450 Rally sabedor de que mañana, en la quinta etapa, tocará salir con las mismas ‘armas’ con las que ha acabado en la jornada de hoy.
Superando del primer al último kilómetro en solitario, Canet ha perdido más de dos minutos en el primer parcial, aunque posteriormente ha ido recuperándose para culminar su actuación en la octava posición de la etapa, lo que le mantiene en la cuarta posición en la clasificación general provisional de un Dakar 2026 al que todavía le queda mucha historia por delante.
El siguiente capítulo, que se llevará a cabo mañana jueves, constará de 58 kilómetros y un total de 357 kilómetros contra el reloj en dirección a Halil con tramos mucho más rápidos, pero, según la organización, plagados de cambios de dirección y con, una vez más, terrenos pedregosos a los que se deberá estar alerta para mantener de una pieza los neumáticos y la mecánica de su motocicleta.
Edgar Canet, piloto Red Bull KTM Factory Racing: “¡Etapa 4 terminada! Ha vuelto a ser una etapa larga y dura, en la que he estado rodando completamente solo durante los más de 400 kilómetros, porque no he cogido a los que iban delante ni me han recuperado los que iban detrás. Podemos decir que ha sido un día de ‘supervivencia’ en el que me he encontrado muy a gusto con la navegación y con el ritmo. No he atacado más de lo necesario. En el refueling he visto que tenía algún corte en el neumático, por lo que me he asustado un poco y he vigilado más en la parte de rocas. Los últimos cien kilómetros he ido con más confianza al encontrarnos con pistas de arena, así que he atacado un poco más. Ya estamos en el campamento, sin asistencia y con la comida que nos han dado. Contentos y muy preparados para mañana”.